Tareas diferentes definitivas para Rocío Solís: un reconocimiento administrativo después de un año de calvario judicial
El Ministerio de Educación finalmente dictaminó tareas diferentes definitivas para Rocío Solís. Pero la decisión llega después de que la misma estructura estatal le revocara arbitrariamente ese régimen, obligándola a litigar durante más de un año para que se reconocieran derechos fundamentales vinculados a salud, discapacidad, niñez y cuidado.

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Después de un largo camino, con obstáculos, desgaste y un conflicto que todavía no termina, esta imagen refleja algo esencial: la dignidad de una madre, el cuidado de un hijo y la importancia de no aflojar cuando están en juego la salud, la discapacidad y derechos fundamentales.
Cuando la lucha vale la pena
El Ministerio reconoció hoy lo que la Justicia ya había dicho: no era un privilegio, era salud, discapacidad y derecho al cuidado.
El Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe convocó nuevamente a Rocío Solís a Junta de Salud Escolar y, con los mismos criterios administrativos que hace poco más de un año habían sido utilizados para revocarle las tareas diferentes provisorias, ahora dictaminó tareas diferentes definitivas.
La decisión administrativa confirma, en los hechos, aquello que Rocío venía sosteniendo desde el inicio: su situación de salud y la condición de su hijo Iván exigían una respuesta seria, razonable y compatible con el derecho al cuidado.
Sin embargo, este reconocimiento no borra el recorrido judicial. Rocío tuvo que promover una acción de amparo, obtener sentencia favorable en primera instancia y luego una confirmación de la Cámara Laboral, que reconoció la vulneración de derechos fundamentales. A pesar de ello, Fiscalía de Estado continuó impugnando la decisión mediante el planteo de inconstitucionalidad, llevó el conflicto hasta la Corte Suprema provincial y obligó a la actora a adecuar su reclamo al procedimiento contencioso administrativo de la Ley 11.330, solicitando además una medida cautelar para preservar la protección ya reconocida.
Por eso, la noticia debe ser leída con precisión: hay un avance administrativo importante, pero no hay cierre del conflicto judicial.
Rocío obtuvo hoy una respuesta que nunca debió demorar tanto. El problema es que para llegar a este punto tuvo que atravesar un proceso judicial prolongado, desgastante y todavía inconcluso, mientras sostenía su salud, su trabajo y el cuidado permanente de su hijo con discapacidad.
