Muerte bajo custodia: consideraciones médico-legales preliminares

El informe forense preliminar confirma asfixia por broncoaspiración, pero los hallazgos traumáticos obligan a analizar integralmente el uso de la fuerza previo al fallecimiento.

Mingarini Studio

PROTOCOLO DE MINNESOTA

Broncoaspiración no es toda la historia

La autopsia determinó el mecanismo inmediato de muerte. Pero también documentó múltiples lesiones vitales, fractura costal y signos de sujeción. En una muerte bajo custodia, la investigación no puede fragmentarse. La explicación debe ser completa.

En el marco de la investigación por la muerte de Mauro Daniel González ocurrida bajo custodia en la Comisaría 8ª de Santa Fe, el análisis preliminar de la autopsia practicada conforme estándares del Protocolo de Minnesota permite efectuar algunas consideraciones técnicas que resultan relevantes para la reconstrucción integral de los hechos.

La causa inmediata de muerte fue determinada como asfixia por broncoaspiración de contenido gástrico. Sin embargo, la mecánica que condujo a ese desenlace permanece sujeta a evaluación complementaria, en particular a la espera de los resultados toxicológicos e histopatológicos solicitados y el informe definitivo de autopsia.

Desde el punto de vista traumatológico, el examen externo e interno describe múltiples lesiones vitales: escoriaciones con costra hemática, equimosis en miembros superiores e inferiores, marcas compatibles con sujeción mecánica en ambas muñecas y una fractura del cuerpo de la séptima costilla derecha. Asimismo, se constató infiltrado hemático en tejidos cervicales profundos.

La presencia de costras hemáticas y de infiltración sanguínea en tejidos profundos constituye signo de vitalidad, es decir, lesiones producidas con circulación activa. Estos hallazgos no determinan por sí mismos la causa jurídica del fallecimiento, pero sí exigen analizar de manera integrada la eventual relación entre el complejo traumático y la incapacidad de Mauro para proteger su vía aérea ante un episodio de emesis.

El Protocolo de Minnesota establece que toda muerte bajo custodia debe investigarse considerando si el uso de la fuerza o las condiciones de inmovilización pudieron contribuir causalmente al desenlace fisiopatológico final. La fragmentación del análisis entre “muerte en celda” y “episodios previos” resultaría técnicamente inadecuada.

La determinación definitiva de la mecánica de muerte dependerá de los estudios histopatológicos del pulmón y del block cervical, así como del informe toxicológico completo. Hasta tanto ello ocurra, cualquier conclusión categórica resultaría prematura.

Lo que sí puede afirmarse es que estamos ante una muerte en contexto de sujeción física con múltiples lesiones vitales documentadas. En ese escenario, la reconstrucción debe abarcar la totalidad de la secuencia: detención, traslado, inmovilización y permanencia bajo custodia.

La transparencia técnica no es una opción política. Es una obligación institucional.