El caso de Rocío Solís: entre la vocación docente y la maternidad con discapacidad

Cuando cuidar a tu hijo enfermo te convierte en una amenaza para el sistema, la justicia debería ser un puente, no una barrera.

Docente, madre, cuidadora. Y ahora, acusada de pedir privilegios.

Rocío es docente y madre de un niño con una enfermedad grave. En vez de apoyo, recibió exigencias, desprecio y una etiqueta: “caprichosa”. Su historia no es una excepción, es una alerta. El sistema no puede seguir fallando donde más se lo necesita.

Rocío Solís, una docente, enfrenta una situación difícil debido a la salud de su hijo de 10 años, quien padece enfermedad de Hirschsprung y una encefalopatía epiléptica (síndrome de Lennox-Gastaut) que le causa convulsiones diarias (0:100:32). La constante lucha por la salud de su hijo impactó significativamente la salud de Rocío, llevándola a un punto de colapso y estrés severo (0:511:03, 1:291:47).

Desde 2023, Rocío había sido asignada a tareas diferentes debido a su estado de salud (1:171:20). Sin embargo, con un cambio de gestión, se le exigió volver al aula, desestimando todos sus informes médicos y su condición de estrés (2:263:12). Esta decisión fue particularmente grave porque su hijo estuvo internado durante 8 meses ese año, sufriendo dos paros cardíacos y agravándose su cuadro (2:402:51), lo que implica que Rocío no podía estar lejos de él, especialmente porque su escuela está a más de 15 km de su casa y trabaja en horarios nocturnos (5:075:24).

Ante esta situación, Rocío recurrió al estudio de abogados Mingarini, quienes tomaron su caso (3:173:25). El abogado Rodolfo Mingarini destacó que este es un caso emblemático de la falta de humanidad y empatía en situaciones similares (3:413:58). Iniciaron un recurso de amparo en sede laboral (5:545:58). Aunque la medida cautelar fue rechazada inicialmente, la jueza Mariana Ramoneda emitió una resolución favorable a Rocío tras escuchar a los médicos (6:016:49).

Sin embargo, la fiscalía del estado apeló la decisión, calificando a Rocío en el escrito de «caprichosa» y argumentando que buscaba «privilegios en detrimento de sus pares» (7:047:42). Rocío menciona que, a diferencia del sistema, sus compañeros de trabajo han mostrado gran empatía y solidaridad, llegando incluso a donar sangre para su hijo durante sus internaciones (7:548:12).

Actualmente, el caso se encuentra en una acción de inconstitucionalidad interpuesta por la fiscalía (8:398:50). Los jueces de la cámara laboral, que ya habían confirmado el fallo a favor de Rocío, deben decidir si aceptan o rechazan este recurso (8:559:12). El abogado subraya la gravedad de que el propio Estado no proteja a una ciudadana cuyos derechos constitucionales están siendo vulnerados (9:479:58, 10:0110:10). Este caso resalta la problemática generalizada que enfrentan muchos docentes y personal de seguridad y salud, quienes son los que «están en la trinchera» y deberían ser cuidados (11:3012:38).

La frase de Rocío, «Me siento insignificante», resonó profundamente en sus abogados, especialmente al ver cómo el sistema continuaba la batalla legal a pesar de las sentencias favorables (10:5211:23).